miércoles, 5 de noviembre de 2014

#nevergiveup

Esa sensación de triunfo personal y orgullo plasmado en un esfuerzo que ha dado sus frutos. ¡En este caso el poder conducir! Ya soy una Lela más al volante.

Echas la vista atrás y te das cuenta por todo lo que has pasado, que hasta hace dos años te estabas rascando la tripa en la cama cada tarde, y que ahora las cosas han cambiado. Ya no vale estar parado. Quién algo quiere, algo le cuesta.
Con ésta "experiencia" he aprendido algo muy importante. Si algo no sale a la primera, no pasa nada, no hay que tirar la toalla o dejarlo. Hay que ponerle aún más ganas, más esfuerzo y no rendirse nunca. De eso trata un poco la vida, ¿no?

Porque, ¿qué pasa si dejas las cosas cuando estás a punto de conseguirlas? Básicamente pierdes más que si continuas. Ya estás viendo la meta, el final, no hay que parar ahora. No hay que parar nunca, siempre adelante, con una mentalidad abierta a toda posibilidad, pero sin caerse. Y oye, si te caes, ¡levántate que te ensucias!

Me quedo con todo lo que he aprendido, con todas las conversaciones con Valeriano (mi profesor de autoescuela), y con la fantástica gente a la que se conoce en un viaje tan pequeñito. Pero sobre todo, con la fuerza para seguir que hay que sacar cada día! 



Aran, don´t stop, #nevergiveup


domingo, 21 de septiembre de 2014

Bienvenido, otoño.

Otoño. Una estación fría. De lluvias. Aparentemente triste. Las hojas caen, las personas ya apenas sonríen...
Se acaba la mejor estación del año, el verano.

Y a partir de ahí empieza la temporada de estar sentada frente a la pantalla, con la ventana abierta, escuchando la lluvia caer, los arboles moverse a causa del viento, todo esto mientras escucho mi banda sonora favorita con los cascos puestos. Sudadera encima del pijama, calcetines gorditos...

Nos pasamos el año pensando en lo maravilloso que será el próximo verano, para el que quedan todavía 273 días.
Recordando a todas esas personas, o mejor dicho, familia no sanguínea con la que convivimos y apenas vemos en los meses fríos.
¿Da pena, no? Te quedas viendo fotos de todos, rememorando cada valioso segundo junto a ellos y quieres verlos a todas horas. Pero no puede ser. Cada uno tiene su vida, sus cosas.
Sabes que os veréis en el frío invierno, pero no es lo mismo. Sólo quieres cruzar la calle y que ahí estén.
Y ahora, miro a través de la ventana y, ¿qué veo?.
Agua. La lluvia caer, de fondo la gran ciudad.
Y sólo queda eso.
Saber que dentro de 273 días, todo volverá a ser maravilloso.
El sol brillará.
Y volverás a sonreír como sólo lo haces en esa estación del año.
Mientras tanto, te quedas ahí, mirando las gotas caer, anhelando, pero feliz.
Porque todo lo bueno siempre vuelve.


Bienvenido, otoño.


lunes, 25 de agosto de 2014

Mamá, gracias.

Y sentir la necesidad, o mejor dicho, la no necesidad de ver a alguien, porque sabes que cada mirada sólo te trae recuerdos dolorosos, y simplemente no se van de la cabeza.
Es como perdonar, qué fácil ¿no? Pues no. Hay cosas que no se perdonan.

Pararte a pensar y no poder dejarlo ir. Llorar de rabia, frustración, rencor hacia tu propia sangre.
Es gracioso. La familia. Já.
Dicen que están ahí 'para todo', que los padres son nuestra "tierra firme".
Pues yo sólo tengo una orilla. El otro es un precipicio hacia nada.

Quién lo diría. Ha pasado tanto, pero tanto tiempo, que ya no recuerdo nada bueno de lo que el precipicio me pudiese dar. Es un desconocido por completo.
Siempre me ha faltado ese abrazo al llegar de clase con su "¿qué tal el día?". Esa frase siempre la he recibido de la misma persona. A la que de verdad la debo todo.

Siempre he podido contar con tres personas que son esenciales en mi vida, y de las que me enorgullezco enormemente.

Mi hermano, mi protector, con el que puedo contar siempre que me pasa algo. Aunque no esté a todas horas, es el que mirándome a los ojos sabe que algo pasa. Tenemos esa conexión. Sabemos que al otro le sucede algo con sólo mirarnos.

Mi abuelo. LO MEJOR QUE LA VIDA ME HA PODIDO DAR. Y sí, con mayusculas. Sé que no habrá nunca mejor persona con la que contar si necesito algo, por pequeño que sea. Ahí va a estar. Es mi héroe.

Y mi madre. Mi todo. Porque es lo que es, todo. Sin ella ¿qué habría hecho? Ese es el resumen, lo es todo y por eso, darla las gracias o decirla "te quiero" cada vez que puedo, se queda pequeño comparado con lo grande que es.
Es la persona que nos ha guiado aún cuando estábamos ciegos, la que nunca se ha rendido, mi guerrera.

Por todo eso, gracias mamá.




sábado, 28 de junio de 2014

Las puertas del dolor.

El pensamiento clásico nos enseña las 4 puertas de la mente, por las que cada uno pasa según sus necesidades.

La primera puerta es la del sueño. El sueño nos ofrece un refugio del mundo y todo su dolor. El sueño marca el paso del tiempo y nos proporciona distancia de las cosas que nos han hecho daño. Cuando una persona resulta herida, suele perder el conocimiento. Y cuando alguien recibe una noticia traumática, suele desvanecerse o desmayarse. Así es como la mente se protege del dolor: pasando por la primera puerta.

La segunda es la puerta del olvido. Algunas heridas son demasiado profundas para curarse, o para curarse deprisa. Además, muchos recuerdos son dolorosos, y no hay curación posible. El dicho de que "el tiempo todo lo cura" es falso. El tiempo cura la mayoría de las heridas. El resto están escondidas detrás de esa puerta.

La tercera es la puerta de la locura. A veces, la mente recibe un golpe tan brutal que se esconde en la demencia. Puede parecer que eso no sea beneficioso, pero lo es. A veces, la realidad es sólo dolor, y para huir de ese dolor, la mente tiene que abandonar la realidad.

La última puerta es la de la muerte. El último recurso. Después de morir, nada puede hacernos daño, o eso nos han enseñado.


 Patrick Rothfuss - "El nombre del viento"


domingo, 8 de junio de 2014

Mi mejor experiencia: Londres.


¿Que por qué la mejor experiencia de mi vida? Porque he conocido la ciudad de mis sueños. Sonará a estupidez, pero llevaba años soñando con visitarla.
Toda esa ansía por Londres empezó con Queen, los Rolling, los Beatles. Toda esa gran música que hoy en día no existe.

Londres es más que una ciudad. Es su gente. Su costumbres. Su idioma. Es todo lo que hay.

Una de las cosas que más me ha sorprendido en este viaje, ha sido la forma de vestir. Allí no juzgan a las personas por su físico, por cómo vayan vestidas. Asombrante. Aquí sólo criticamos, y digo criticamos porque yo misma lo he hecho más de una vez. Me sorprendió que la gente fuese vestida siempre de oscuro, nadie llevaba colores. Y ahí estaba yo, con mi chaqueta y zapatillas rojas, para llamar la atención. Pero como he dicho, allí nadie te juzga, y si lo hacen, no es en tu cara, o a tus espaldas cuando os cruzáis.

Otra cosa impactante fueron los edificios, ¡¡ESTABAN CASI TODOS EN OBRAS!!
Que locura. También tengo que decir que me desorientaba bastante eso de que lo hagan todo al revés. Cruzar un paso de cebra allí es un peligro. Estás acostumbrado a mirar primero a un lado y de repente allí es hacia el lado contrario. Como digo, una locura.

Aun así, es imposible describir cómo es aquello. Sonará cursi, pero es la belleza hecha ciudad. Todo bien cuidado, la gente súper agradable, aunque digan eso de que los ingleses son unos tristes, hay que cogerles el punto, porque lo tienen, de verdad que lo tienen.

Otra cosa: el idioma. Eso realmente pensé que sería lo peor. Y me sorprendí de mí misma. Me entendían perfectamente, y yo a ellos. Algunos se me lanzaban a hablar a toda velocidad y yo con cara de póquer les soltaba un muy español "slowly" y ahí no les quedaba más remedio que reírse. Pero lo importante es ¡que conseguí comunicarme!

Y ya la última locura londinense fue ¡¡el metro!! Eso sí que fue desconcertante... ¿Sabéis cuantas lineas de metro tienen? ¿y los trasbordos raros en la misma linea? Si tenéis un momento por favor mirad un plano de ese metro porque no hay por donde cogerlo...

Aun así, y con todas las "pegas", os aseguro que yo vuelvo. Y si vuelvo, intentaría quedarme. Es otro mundo, otra manera de vivir. Una mucho más tranquila.
¿Recomendable? Sin ninguna duda.
Londres es... Londres :)



sábado, 15 de marzo de 2014

Gatito.

Seguro que todos habéis tenido días en los que echáis de menos a alguna persona, o algún momento, ¿no?.
Pues eso es lo que hoy me pasa. Echo de menos tantas cosas, a tantas personas... Es como sentirse sólo pero sabiendo que no lo estás, que sólo es un bajón que tienes un día...

Me apetecería tanto que fuese verano, estar en San Blas con las sillas en la calle, de risas, comentando cualquier cosa que haya pasado, hablando de lo que sea...Esos momentos que no cambio por nada ni por nadie. 
O estar tranquilamente viendo una peli tumbada, en el sitio que sólo yo sé que me gustaría estar, y con quién me gustaría estar. 

Muchos momentos que echar de menos, y muchas personas que hacen que esos momentos merezcan ser recordados.

Ahora, desde aquí, en mi terraza y con mi portátil, mientras miro al cielo, la luna llena que hay, y la música de fondo, es cuando más cuenta me doy de las cosas que de verdad merecen la pena.
¿de qué sirve una pelea con quien más quieres, si al rato estás pensando en ella? de nada, ¿verdad?. Pues así debería ser siempre. No pelear con la gente que nos importa, sólo perdemos el tiempo. Además de pasarlo mal...

Escribo esto, porque tenía el blog abandonado y me apetecía escribir lo que puede ser un día cualquiera de alguien. 

Simplemente echar de menos grandes momentos con grandes personas. Y éstas son mis grandes personas.

Buenas noches, Aran :)


domingo, 9 de febrero de 2014

¡Felicidades!

¿Qué decirla a una persona que es lo mejor? ¿qué manera hay de felicitar a alguien tan inmensamente grande?
Simplemente no la hay. Es imposible describir lo que ésta mujer significa para todos nosotros. Es la creadora de esto tan grande que tenemos. La que ha unido familias con un simple "¿hoy pisci, no?". La persona más fuerte y luchadora que conozco, la que lo da todo con todo el mundo sacando siempre lo mejor de cualquier situación. La que cuando todo parece negro siempre ve el color verde en cualquier cosa. Y sólo por darnos esa fuerza a los demás debo darla las gracias.

Las gracias por existir.
Las gracias por hacernos entrar en razón cuando no la tenemos.
Las gracias por hacernos reír en cualquier momento.
Las gracias por darnos esa fuerza con una sonrisa.

La daría las gracias por tantas cosas...pero sobre todo, la doy las gracias por ser quién es y quién nos hace ser con su bondad. Por ejemplo, nos hace entender que lo que tenemos alrededor es lo mejor que hay y que tenemos que cuidarlo. Que las pequeñas cosas son los grandes momentos y que nada ni nadie nos haga cambiar esa mentalidad.

¿Hace cuánto que nos conocemos? ¿8 años? ¿más?. Ni lo sé, y tampoco me importa, porque sé que esto es para siempre, que lo que ella ha creado desde que teníamos apenas 9 años, incluso menos, no se va a romper nunca. Empezamos comiendo helados en nuestra calle y ahora nos tatuamos un corazón verde todos. El corazón que ella nos ha dado y nosotras la devolvemos como mejor sabemos.

Por todo eso y mucho más, gracias y ¡¡FELIZ 26 CUMPLEAÑOS!!, el mejor de todos.




miércoles, 15 de enero de 2014

El significado.

Estos últimos días, todo el mundo me está preguntando qué significa el tatuaje que me he hecho. Hay una razón para que diga "porque me gusta" sin dar más explicaciones. Una razón que hasta hace 2 días nadie conocía.

Lo que me hace escribir esta razón y mostrar un poquito más de mí, son unas palabras que le escuché decir el Jueves pasado a Àngel Llàcer dirigidas a Xuso Jones, que fueron :

"Cuando la gente dice 'no, no me voy a mostrar porque me van a dar palos', al contrario, debes mostrarte porque cuanto más enseñes, más te van a querer".

Pues esto me hizo replantearme un poco la situación. Es algo que me cuesta contar, y por supuesto, una vez que lo escriba no quiero que nadie me diga nada ni me recuerde el por qué, simplemente porque no me gusta recordarlo, y no voy a estar diciéndolo día tras día...

Así que, aquí va el significado.

Teenage Dream no es sólo una canción. Es LA canción. La que de alguna manera me "salvó" recordándome que era una adolescente (o ni eso) cuando mis padres se separaron. Hace 5 o 6, largos años. Pero en esa época, ¿qué tendría yo? ¿12? ¿13?.
Da igual. El caso es que fueron momentos difíciles. Me vi sola, afrontando conversaciones y actos que no son propios para alguien de esa edad. Me estaba tocando ser adulto, cuando lo que tenía que ser era una niñata con el pavo por las nubes. Tuve de alguna manera que "crecer" mucho antes. A día de hoy lo agradezco, porque ese tipo de momentos son los que me hacen ser quién soy hoy en día, pero en ese momento fue un infierno y no se lo deseo a nadie. Se me pasaron muchas cosas por la cabeza, pero fue escuchar esa canción y recordarme lo que era y lo que no me tocaba ser. No me tocaba crecer aún. Tenía que hacer estupideces. Salir con los amigos, reírme... Y no estar en casa escuchando cada minuto que pasaba una discusión diferente.

Son cosas que realmente se quedan grabadas. Imágenes de discusiones y de cosas que muchos ni se imaginarían. Ahora entenderéis por qué no me gustaría tener que estar contando esto todos los días. Ya me cuesta ahora, y aun así, aquí estoy.

Sólo me queda una cosa más que decir, y esto va dirigido a los padres, aunque ninguno me lea:

No hagáis pasar a vuestros hijos por situaciones traumáticas. Ya sean por un motivo u otro. Son críos, no tienen por qué estar aguantando la mierda de los adultos, no les hagáis pasar por eso.

Esta canción me dio la fuerza necesaria para seguir adelante, con las cosas claras y soy quién soy, gracias a ella, porque al fin y al cabo, ¿quién no ha tenido un sueño de adolescente?

Aran ;)