Los seres humanos poseemos una capacidad extraordinaria para archivar en nuestra memoria todo lo que vivimos y, también, para recordarlo en cuanto lo necesitemos. Recuerda de cuántas situaciones difíciles y tristes ya has salido, cuántos hechos que te parecían tremendos has superado y de los que has salido incluso más fortalecido. ¿cuánto dolor superase con esa traición que sufriste o con la noticia inesperada de la muerte o de la enfermedad de ese familiar querido? Por cierto, has salido de muchas situaciones, y de la que hoy estás pasando también vas a salir. Su duración dependerá de cómo lo asumas y de la prioridad que otorgues a los sucesos tristes que ocurran. La carrera es de los valientes, y la vida la arrebatan los que se animan y presentan pelea. La decisión de seguir te permitirá afrontar cualquier situación que se presente. Por eso tienes que usar las victorias del pasado como muestra de que se puede. Del mismo modo, tienes que saber que hay recuerdos que ya están amarillentos, como una foto vieja. Ya no te sirve verlos todos los días, porque cada vez que los haces, te vuelves a sumergir en el dolor que atravesaste. Puedes elegir qué cosas recordar y qué cosas no, elegir a qué recuerdos se aferra tu mente. Por eso, si hay álbumes que sabes que hay que tirar, es preciso que lo hagas.
Emociones tóxicas, Bernardo Stamateas