miércoles, 5 de noviembre de 2014

#nevergiveup

Esa sensación de triunfo personal y orgullo plasmado en un esfuerzo que ha dado sus frutos. ¡En este caso el poder conducir! Ya soy una Lela más al volante.

Echas la vista atrás y te das cuenta por todo lo que has pasado, que hasta hace dos años te estabas rascando la tripa en la cama cada tarde, y que ahora las cosas han cambiado. Ya no vale estar parado. Quién algo quiere, algo le cuesta.
Con ésta "experiencia" he aprendido algo muy importante. Si algo no sale a la primera, no pasa nada, no hay que tirar la toalla o dejarlo. Hay que ponerle aún más ganas, más esfuerzo y no rendirse nunca. De eso trata un poco la vida, ¿no?

Porque, ¿qué pasa si dejas las cosas cuando estás a punto de conseguirlas? Básicamente pierdes más que si continuas. Ya estás viendo la meta, el final, no hay que parar ahora. No hay que parar nunca, siempre adelante, con una mentalidad abierta a toda posibilidad, pero sin caerse. Y oye, si te caes, ¡levántate que te ensucias!

Me quedo con todo lo que he aprendido, con todas las conversaciones con Valeriano (mi profesor de autoescuela), y con la fantástica gente a la que se conoce en un viaje tan pequeñito. Pero sobre todo, con la fuerza para seguir que hay que sacar cada día! 



Aran, don´t stop, #nevergiveup